Mi Pequeña Dama

Luis Manuel Montaño Zetina
(Escrito el 11 de julio de 1992)

  Eres la unión,
  Mi pequeña dama.
  Por ti siempre habrá una reunión
  Aunque brinques en la cama.

  Te adueñas
  De nuestro tiempo.
  Aún siendo pequeña y vulnerable
  Tienes una energía inagotable.
 
  No me dejas
  Conciliar el sueño.
  Estando contigo no duermo,
  Pero lejos de ti me muero.
 
  Mi pequeña dama,
  Cuando me besas siento que la inocencia me llama.
  Te veo a veces señorita, bonita y coqueta,
  Sin dejar de ser niña, inquieta y traviesa.
  Tú, tormento de la casa,
  Mas consuelo de mi madre.
  "¡Oye, ya no des más lata!"
   Tú, locura de mi padre.

  Mi pequeña dama,
  Tan preciosa y tan risueña que logras tocarme el alma.
  Juegas a la mamá con tu muñeca,
  ¡Quiero saber quién te enseño esa mueca!.
  Oye, contágiame tu risa,
  Hey, enséñame a jugar,
  Por favor, dame tu alegría,
  Dime como dormir en paz.

  Y pasan los días y pasan los meses
  Siendo sirenita o princesita a veces.
  Pero aquí sin ti te extraño y lloro,
  Quiero que sepan que yo te adoro.
  Mi pequeña dama, toma esta mi cartita,
  Pues te dice: "yo te quiero mucho, Vitita."