Antoine-Laurent Lavoisier

del libro: Momentos estelares de la ciencia, Isaac Asimov

El 2 de mayo de 1794 fue decapitado el mejor científico de Francia:
Antoine Laurent Lavoisier. A su lado la ejecución del rey fue casi nada.
El conde Lagrange, el gran astrónomo francés, lamentaría después: "Bastó un
momento para cercenar su cabeza, y cien años, probablemente no serán
suficientes para dar otra igual."

Lavoisier nació en París en 1743. Su padre era abogado y bien acomodado por
lo que su hijo no tuvo problemas de educación. Lavoisier se graduó en Derecho
pero estudió diversas ciencias y decidió dedicarse a ellas.

Una de sus cualidades que desarrolló y por lo cual lo aceptaron en la Académie
Royale de Sciences en 1768 fue la precisión de la mediciones que realizaba. En
aquella época todavia se creía que todas las cosas estaban hechas por
4 elementos: fuego, aire, tierra y agua. Se creía que al calentar agua ésta al
evaporarse se convertía en tierra. Lavoisier calentó agua por ciento un días,
pesando el contenedor de vidrio con precisión. Al aparecer el sedimento demostró
que el peso perdido por el vidrio era igual al peso del sedimento, por lo cual
provenía del vidrio, no del agua.

Lavoisier también se dedicó al misterio de la combustión. La combustión era
explicada por la teoría del flogisto, la cual decía que los metales estaban
compuestos de cal más una sustancia misteriosa llamada flogisto. Al calentar un
metal, escapaba el flogisto y dejaba tras de sí la cal. Pero se demostró que la
cal que quedaba pesaba más que el metal, por lo que el flogisto debía tener un peso
¡negativo!

Otros científicos sugirieron que al quemar los metales la cal ganaba partículas
ígneas; ¿Pérdida de flogisto o ganancia de fuego?. Lavoisier calentó estaño en un
recipiente cerrado. Parte del metal se convirtió en cal pero no gano peso.
Cuando Lavoisier abrió el contenedor observó un aumento de peso. Por
tanto el peso que ganaba la cal lo perdía el aire.

Los experimentos de Lavoisier le llevaron a afirmar que en cualquier reacción
química en un sistema cerrado no había ni pérdida ni ganancia de peso: el
primer enunciado del importante Principio de Conservación de la Masa, cuyo
significado es que la materia no puede crearse ni destruirse; las reacciones
químicas sólo pueden transformarla de una forma a otra.

Otros experimentos que Lavoisier realizó, con intervención del descubridor del
oxígeno, el crérigo Joseph Priesley, le hicieron descubrir que el aire estaba
compuesto tanto de oxígeno como de nitrógeno, esta última la llamó azote que
significa "sin vida", pues no provocaba combustión.

En 1789, mismo año del inicio de la Revolución Francesa, Lavoisier coronó su
investigación con la publicación de un manual de química titulado
"Traité élémentaire de chimie". A principios de 1792 tuvo que abandonar su
laboratorio. Pocos meses después fue arrestado. Su valiosa vida terminó para
él mismo y para el mundo, cuando sólo contaba 51 años.